Avances en el Diagnóstico Genético Ocular

Avances en el diagnóstico genético y la terapia de enfermedades oculares: resumen de ARVO 2012

El Congreso Anual de la Asociación Americana para la Investigación en Oftalmología y Ciencias de la Visión (ARVO) tuvo lugar del 6 al 10 de Mayo en Fort-Lauderdale, Florida.

Dentro del mundo de la investigación básica y traslacional destacaríamos los avances en:

1. Secuenciación masiva.

Aplicación al diagnóstico genético y a la identificación de nuevos genes: como resultados a destacar mediante el uso de NGS ya se han identificado 4 nuevos genes de Retinosis Pigmentaria (RP) y muchas mutaciones nuevas en genes conocidos.

Esta estrategia revoluciona el diagnóstico genético porque permite analizar simultáneamente todos los posibles candidatos, conocidos o no, tanto en familias como en casos aislados, a unos costes cada vez más reducidos y con mayor fiabilidad. Sin duda es la estrategia del futuro para el diagnóstico molecular de cualquier tipo de patología hereditaria, tanto si afecta la visión como cualquier otro órgano.

2. Identificación de marcadores genéticos de riesgo para la predicción de enfermedades frecuentes complejas, como el Glaucoma, la Degeneración Macular Asociada a la edad (DMAE), Retinopatía Diabética:

Se han presentado varios estudios interesantes que abordaban la identificación de marcadores genéticos, tipo SNP, localizados en todo el genoma para predecir el riesgo genético, como por ejemplo un análisis GWAS multicéntrico para encontrar las variantes genéticas implicadas en la DMAE, que ha implicado a 18 países (entre los que no se encuentra España),

30 centros y 77.000 genomas (17.000 pacientes y 60.000 controles) ha obtenido una asociación robusta con variantes de 19 genes. A pesar de que los resultados son positivos y consistentes, la contribución de cada una de las variantes genéticas identificadas, es pequeña.

3. Nuevos avances en terapia génica: actualmente, se están llevando a cabo 5 ensayos de terapia génica ocular en humanos para tratar la Amaurosis Congénita de Leber: 3 en Estados Unidos, 1 en el Reino Unido y otro en Japón, con 40 pacientes en total. Además, se están desarrollando ensayos de terapia génica para otras enfermedades oculares, como la coroidoremia.

En relación a la terapia de LCA los ensayos están ya en fase clínica I/II, fases en las que se evalúa principalmente la seguridad del tratamiento y también su posible eficacia. Se está trabajando muy intensamente para desarrollar tratamientos menos agresivos para la retina, como la inyección intravítrea de los AAV terapéuticos.

Respecto a la posible terapia con el micro-chip de retina sintética y por comparación con las terapias génicas anteriores, quedó claro que sólo se debería utilizar cuando se ha producido una pérdida muy severa de visión en Retinosis Pigmentaria (RP) y DMAE debido a una pérdida masiva de fotorreceptores. También se está avanzando en tratamientos farmacológicos convencionales dirigidos a subgrupos de pacientes que están bien caracterizados a nivel genético-molecular.

4. Nuevas estrategias de terapia basadas en la reparación del ARN: uno de los campos de investigación molecular más novedosos para futuros tratamientos de terapia génica aborda la corrección de mutaciones, pero en lugar de hacerlo directamente sobre el gen, se actúa sobre el ARN modificando el proceso de maduración (splicing).

Las primeras pruebas se han realizado como ensayos modelo tanto en células en cultivo como en animales que contienen la mutación humana. Están en marcha ensayos de este tipo de terapia génica en pacientes afectos de patologías no oculares y, se han obtenido resultados exitosos. Una terapia parecida se ha aplicado a un ratón portador de una mutación en el gen USH2A, con resultados que parecen muy prometedores.

En resumen, en este congreso se han presentado avances conceptuales importantes y metodologías revolucionarias para el diagnóstico molecular y la terapia génica de muchas patologías oculares hereditarias. Existe ya una sólida y amplia base de conocimientos, que se incrementa de forma rápida y progresiva como observamos anualmente en ARVO, y que sin duda redundará en beneficio de los pacientes.

Tecnología Óptica usada en Astronomía

Tecnología Óptica usada en Astronomía

La Universidad de Valencia aplicará tecnología óptica -hasta ahora, solo utilizada en la astronomía para estudiar imágenes del universo- con objeto de prevenir el desarrollo de la miopía, considerada la enfermedad ocular más habitual en todo el mundo.

El catedrático de Óptica Robert Montés Micó ha conseguido uno de los prestigiosos proyectos del European Research Council con una dotación de millón y medio de euros para estudiar, durante cinco años, las señales promotoras de procesos que generan miopía.

Estos proyectos (Starting Research Grant) son otorgados a investigadores de alto nivel mundial que trabajan en las denominadas fronteras del conocimiento, puesto que sus descubrimientos pueden cambiar la ciencia actual y, en este caso, los resultados podrán implicar importantes mejoras en un problema de salud pública relevante como es el caso de la miopía en el ámbito europeo.

Señales de respuestas acomodatives en humanos tiene el objetivo de conocer con detalle cuales son los signos que controlan los procesos acomodativos que se producen cuando el ojo humano recibe imágenes en la retina. De esta manera “podremos modificarlos a fin de controlar el crecimiento que sufre el ojo y evitar, por ejemplo, alteraciones de su longitud axial como es el caso de la miopía”, argumenta Montés Micó.

Este proyecto usará la simulación visual utilizando tecnología de óptica adaptativa, empleada habitualmente a la búsqueda astronómica, para estudiar el ojo humano y, así, poder comprobar de manera exhaustiva estas señales. En una fase posterior, como expone el investigador, “esperamos disponer de las herramientas para modificar el señales que controlan los procesos acomodativos del ojo mediante dispositivos ópticos con el fin de controlar la progresión de la miopía, especialmente en niños”.

La miopía se ha convertido en una afección muy importante de salud pública, además de ser la enfermedad ocular más habitual (representa el 80%). Por un lado, el incremento de la miopía aumenta el riesgo de otras como por ejemplo la ceguera, el glaucoma, la retinopatía, el desprendimiento de retina o las cataratas. Y, por otra parte, se ha comprobado un crecimiento de la prevalencia de la enfermedad en los países desarrollados porque, además de factores hereditarios, la miopía se vincula a visiones próximas.

De hecho, en Estados Unidos en sólo 30 años, la miopía ha pasado de afectar al 25% de la población al 42% y, por lo tanto, a implicar un coste anual de 7,2 billones de dólares, según Robert Montés Micó. La prevalencia en África o India es del 10%; del 15% en América del Sur y del 60 al 80% en algunas zonas de Asia (hasta el 90 en China y Taiwan), pero por motivos genéticos.

La Curación como Objetivo

Hasta la actualidad no hay terapia efectiva contra la curación, puesto que las operaciones de miopía, evitan la utilización de gafas o lentes de contacto, pero no acaban con la enfermedad. Por este motivo, este proyecto de la Universitat de València “permitirá adelantar en el tratamiento de la miopía y prevenir su evolución con la creación de gafas o lentes que frenan el avance de la enfermedad o acaban con ella” a la vez que aportará información actualizada sobre su afección en el ámbito europeo”, expone el profesor.

Robert Montés Micó es doctor en Optometría y Neurociencias por el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Manchester (Reino Unido) y desarrolla su actividad investigadora en los campos de la acomodación, la presbicia y la miopía. Obtuvo la acreditación nacional para catedrático de universidad con solo 34 años. Actualmente, dirige un grupo de veinte investigadores y su investigación ha contribuido a conocer los cambios que sufre el ojo humano con la edad, en especial, aquellos relacionados con la acomodación que derivan en la presbicia o vista cansada, como también las mejores soluciones para contrarrestarla con el desarrollo de lentes intraoculares o de contacto.

 

Inversión de más de seis millones de euros en Tecnología Óptica

El proyecto del European Research Council por el catedrático Montés Micó es el cuarto de la modalidad IDEAS del 7º Programa Marco de la Unión Europa conseguido por la Universitat de València en los dos últimos años, tres liderados por Personal Docente e Investigador y uno por un investigador Ramon y Cajal. Estos suman un presupuesto de seis millones de euros y se desarrollarán desde 2010 a 2017. La directora técnica de la Oficina de Proyectos Europeos (OPER) de la Universitat de València, Àngels Sanchis, subraya que hasta 2011, “la Universitat de València había sido la única institución de la Comunitat Valenciana con tres proyectos IDEAS”.

Sanchis considera muy importante esta cifra y estima que hace falta tener en cuenta que estas ayudas “se conceden anualmente a líderes de la investigación excepcionales para desarrollar proyectos de investigación altamente ambiciosos, pioneros y no convencionales en cualquier campo de la ciencia, la ingeniería y la erudición”. De hecho, el programa IDEAS “financia investigadores de excelencia europea porque desarrollan un proyecto pionero y de alto riesgo que pueda producir resultados de alto impacto.

El programa evalúa ideas innovadoras a título individual considerando tres criterios: la idea, el currículum del investigador y su entorno académico e investigador”, apunta la directora técnica de la OPER
El catedrático del departamento de Química Inorgánica y director del Instituto de Ciencia Molecular (ICMOL), Eugenio Coronado, fue el primero de la Universitat de València en conseguir este tipo de proyectos del programa *IDEAS en 2010, además, en la modalidad senior (Advanced Research Grant). De hecho, también fue el único químico español que la había ganado. Coronado recibió 1,67 millones de euros (2010-2015) para investigar la posibilidad de incorporar sistemas moleculares en dispositivos espintrónicos.

La espintrónica es un avance de la electrónica que aprovecha el magnetismo de los materiales para obtener dispositivos electrónicos más sensibles, rápidos y de bajo consumo energético. Los cabezales de lectura de todos los discos duros se basan en este fenómeno.

El profesor del departamento de Astronomía y Astrofísica Miguel Ángel Aloy consiguió 1,47 millones de euros con el fin de estudiar (2011-2016) las gigantescas explosiones cósmicas que han desconcertado los científicos durante décadas. Su investigación intenta resolver el enigma de los destellos de luz gamma en los que llega a liberarse más energía en una fracción de segundo que la que producen todas las estrellas visibles en el mismo periodo de tiempo.

Por su parte, Rafael Sanjuán, investigador del Institut Cavanilles de Biodiversitat i Biologia Evolutiva obtuvo 1,39 millones de euros para analizar (2012-2016) la variabilidad en las tasas de mutación de los virus de RNA para entender mejor los procesos responsables de la mutación viral usando virus modelo y de relevancia biomédica tales como los bacteriófagos, el VIH, o el virus de la hepatitis C