Las mejoras en torno a la neovascularización corneal y las posibilidades de futuras terapias para la neuroprotección en glaucoma han sido dos de los temas más debatidos en el primer congreso de la Sociedad Española de Tecnología y Cirugía del Implante Refractiva y Córnea.
José A. Plaza - Viernes, 12 de Febrero de 2010 - Actualizado a las 00:00h.
El primer congreso de la Sociedad Española de Tecnología y Cirugía del Implante Refractiva y Córnea (Asetcirc), celebrado en Madrid, ha tenido en la neovascularización corneal y en la neuroprotección del glaucoma dos de sus principales temas de discusión.
Jorge Alió, director médico de Vissum Corporación Oftalmológica, catedrático de la Universidad Miguel Hernández y uno de los coordinadores de la cita, ha recordado que la primera causa de rechazo en trasplante de córnea es la existencia de neovasos en la zona: "Los nuevos trasplantes de córnea van a provocar mejoras, pero las ventajas de una nueva cirugía sólo se entienden en el contexto de un mejor abordaje con farmacología invasiva". Diferentes medicamentos intraoculares e intracorneales "mejorarán la biodisponibilidad del fármaco para con el tejido, algo que en el ámbito retiniano ya se aplica".
La neovascularización corneal puede deberse a una respuesta inmune tras un trasplante de córnea. Francisco José Muñoz Negrete, del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid, confía en el desarrollo de nuevos fármacos que inicialmente no iban dirigidos a la neovascularización corneal, sino retiniana: los inhibidores de factores de crecimiento endotelial pueden estar a la cabeza.
En neuroprotección en casos de glaucomas se están diseñando terapias específicas para las células ganglionares de la retina, "de modo que queden protegidas, estimuladas e incluso regeneradas cuando entran en apoptosis". Se trata de un campo en desarrollo que aún no tiene aplicación clínica, un camino que también sigue la terapia regeneradora.
Muy compleja por ahora
En este sentido, Muñoz Negrete apunta que la regeneración de células ganglionares se puede hacer a través de implantes de células madre, pero a escala básica: no se puede contar aún con muchas expectativas en glaucoma. La terapia regeneradora neuronal es muy compleja y las células madre deben centrarse por ahora en superficie ocular.
Mientras, la cirugía sigue mandando. Se buscan alternativas a la trabeculectomía y "lo que más avanza son implantes microscópicos colocados en las áreas de drenaje del humor acuoso"; por el momento, ninguno de los dos tipos (trabeculares y supracoroideos) han mostrado superioridad comparados entre sí. El desarrollo de los implantes mejorará: "En dos años habrá resultados".
El abordaje de las cataratas no podía faltar en esta cita. Alió señala que la cirugía mínimamente invasiva cambiará la situación "con instrumentos de control de la fluídica y mejor emulsificación de la catarata".
Las nuevas tecnologías vendrán lideradas por "nuevos láseres fragmentadores que permitirán que sólo haya que puncionar y aspirar la catarata. En cinco años habrá una cirugía distinta". De forma paralela se desarrollan nuevas lentes intraoculares: biomateriales, lentes impregnadas con fármacos y un mejor control de la opacificación capsular darán mucho que hablar.
CALIDAD "DESAPROVECHADA"
Jorge Alió se ha referido a los objetivos de la Asetcirc como toda una declaración de intenciones: "Agrupar de un modo transversal los conocimientos básicos, clínicos y quirúrgicos en esta área, sin olvidar ciencias afines como la física". Según ha añadido, la oftalmología española necesita de un cambio: debe tener un carácter más científico, internacional, abierto y democrático". Alió observa "una gran oftalmología enormemente desaprovechada".